Hacienda prepara una propuesta de reforma de la financiación con las líneas básicas que los técnicos vienen fijando hace meses para el reparto de los recursos estatales. Sin embargo, las discrepancias entre autonomías están frenando el consenso. El objetivo de aprobar un nuevo modelo de financiación autonómica es todavía lejano.

La intención del Gobierno es someter a la consideración del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) una propuesta de sistema más sencillo que el vigente, que simplifique los fondos de financiación y cumpla el objetivo de distribuir los recursos estatales con equidad, para que todos los ciudadanos puedan acceder a los servicios públicos esenciales en igualdad de condiciones con independencia de dónde residan.

Partidos políticos y comunidades autónomas ven bastante complicado que en las actuales circunstancias se pueda alcanzar un acuerdo a corto plazo, y además ponen en duda que el nuevo sistema de financiación se llegue a aprobar en la actual legislatura.

Todas las autonomías buscan mejorar su posición en el reparto de los recursos estatales que sufragan los servicios públicos dando prioridad al factor de corrección que más le beneficie, lo que impide que haya unidad de criterio entre comunidades.