A partir del próximo 1 de enero los canarios no tendrán que pagar el impuesto que grava las herencias. En los presupuestos autonómicos de 2016 entrará en vigor el compromiso de bonificar el 99% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, por lo que las arcas autonómicas dejarán de ingresar unos 30 millones de euros.

La finalidad de esta medida es impedir que haya familiares de primer y segundo grado que se vean obligados a renunciar a heredar el trabajo de sus padres por no poder pagar un impuesto. El Ejecutivo regional está trabajando para garantizar que “los que menos tienen sean los que menos pagan”.

En los últimos años, el Archipiélago tenía un impuesto de Sucesiones y Donaciones con uno de los gravámenes más elevado del país, por lo que ha ido creciendo progresivamente el número de familias que han renunciado a sus herencias.

Los datos más recientes reflejan que los canarios pagan por una herencia hasta 73 veces más que un madrileño. De 2008 a 2013 el número de renuncias pasó de 430 a 881.

Esta situación provocó que varios partidos políticos se comprometieran en las elecciones a volver a bonificar el impuesto, una potestad que tienen los gobiernos regionales, si bien no tienen la capacidad de suprimirlo definitivamente al tratarse de un impuesto estatal cedido a las autonomías.