La Agencia Tributaria Canaria no exigirá garantías o avales a los contribuyentes que soliciten el aplazamiento o fraccionamiento de pago de deudas tributarias que no excedan de 30.000 euros.

El objetivo principal de la medida es dar facilidades a los contribuyentes para el cumplimiento de sus obligaciones fiscales ante problemas económicos-financieros coyunturales, así como agilizar el procedimiento de gestión de las solicitudes.

La norma afecta a deudas derivadas de la aplicación de los tributos propios de la Comunidad Autónoma, de los tributos del REF y de las sanciones que se impongan en relación a esos tributos.

No están sujetas las deudas derivadas de los tributos cedidos por el Estado a la Comunidad ni las sanciones relacionadas con los mismo.