La Agencia Tributaria ingresó en 2015 15.664 millones gracias a las medidas de lucha contra este fraude, un 27% más que en 2014.

La estrategia para 2016 consistirá en la lucha contra la economía sumergida, la investigación de patrimonios y rentas que puedan estar ocultos en el exterior y las intervenciones en sectores donde es muy intenso el uso de efectivo.

El sindicato de técnicos de Hacienda denuncia que la lucha contra el fraude se centra más sobre las pymes, los autónomos y los profesionales que sobre las grandes compañías.

El área de inspección liquidó deuda por 7.129 millones de euros, el 44% de grandes contribuyentes y el resto, de pymes, autónomos y profesionales. Aumentaron más del 25% las actuaciones sobre alquileres no declarados y sobre incumplimientos de las limitaciones de pagos en efectivo.

Otra línea fundamental será el control de la planificación fiscal internacional y del comercio electrónico, así como la persecución del uso de software que encubre los cobros en dinero B.

El plan también contempla seguimientos a empresas turísticas y al arrendamiento de viviendas de vacaciones.