La reforma de la Zona Especial Canaria (ZEC), ha servido para relanzar las inspecciones de la Agencia Tributaria a las empresas que se acogen a este incentivo fiscal para comprobar que las condiciones establecidas se cumplen.

En la actual legislatura se ha intensificado la coordinación entre la Agencia Tributaria y el Consejo Rector de la Zona Especial, tras la detección de algunas empresas que no estaban cumpliendo con los requisitos en la anterior etapa.

La presidenta de la ZEC, Beatriz Barrera, explica que hay reuniones cada tres meses y que los beneficios fiscales incluidos en el fuero de las Islas están sometidos al control de Hacienda por obligación de la Comisión Europea, al tratarse de ayudas de Estado que son excepciones al régimen común que debe autorizar Bruselas.

El Consejo Rector de la ZEC controla los requisitos mínimos que se demandan, el empleo y la inversión, mientras que la Agencia Tributaria fiscaliza que la actividad que se declara se cumple y que el impuesto que se aplica es el correcto, explica Barrera. La presidenta, además, advirtió que aquellas empresa que no cumplan no deben registrarse.

El muestreo que realizan los inspectores de Hacienda es el mismo para todos los beneficios fiscales incluidos en el REF canario. El principal objetivo es saber si las empresas están cumpliendo con las normas y, sobre todo, si están declarando de forma correcta las bonificaciones de impuestos a los que tienen derecho.

No se ha detectado que se hayan intensificado las inspecciones ni anomalías. Cuando exista una denuncia o haya sospechas, se abrirán investigaciones.