Gran Canaria y Lanzarote han logrado mantener cifras récord en la llegadas de turistas este año pese a la reapertura de Egipto y Turquía. Tenerife y Fuerteventura, por contra, no han podido evitar la pérdida de visitantes.

Canarias ha recibido hasta mayo a 6.427.216 turistas, 93.197 menos que en el mismo periodo de 2017 (-1,5%). Los datos de junio apuntan a que esta tendencia se mantendrá en el verano, y Gran Canaria será la isla que menos sufra el cambio de ciclo.

Tenerife es la isla más castigada, tras perder casi 80.000 visitantes. No obstante, los casi 2,4 millones de turistas que acumula le mantienen como la isla con mayor demanda.

Fuerteventura ha contabilizado 846.000 turistas en los cinco primeros meses, casi 44.000 menos.

En el caso de Gran Canaria, sus buenos números se deben al mercado peninsular, desde donde han llegado 11.300 turistas más que el pasado año, compensando el retroceso de 28.000 turistas alemanes. El balance global es de un 0,5% más de llegadas.

Lanzarote, con 18.000 visitantes más, ha sido la única isla canaria que ha conseguido aumentar las visitas de británicos y ha compensado el descenso de 6.000 alemanes y más de 3.700 peninsulares.

Los hoteleros canarios son conscientes de que la desaceleración va a continuar. Al descenso del turismo británico se suman las malas expectativas del mercado alemán. Los turoperadores están registrando pérdidas de entre el 12 y el 20% en las ventas de viajes a Canarias para este verano, con Gran Canaria, en este caso, como una de las islas más afectadas.