Los datos del Informe Anual de la Economía Canaria de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), revelan que Gran Canaria ha sido la isla más castigada durante la crisis económica. CCE achaca la pérdida de riqueza de la isla a la rigidez normativa y a unas leyes turísticas contrarias a sus intereses.

La economía canaria perdió entre 2007 y 2013 unos 1.000 millones de euros de valor añadido bruto (VAB), llevándose Gran Canaria la peor parte.

En concreto, esta isla perdió en este período 600,2 millones de euros (-4%), el 60% del total. Mientras que el VAB de Tenerife descendió 386,2 millones de euros (-2,4%).

La pérdida de hegemonía en Gran Canaria es culpa, según la CCE, de la «rigidez normativa» y de determinadas leyes adoptadas por el Parlamento de Canarias, como la prohibición de hoteles de cuatro estrellas.

Respecto al resto de islas: Fuerteventura perdió 25,5 millones de VAB; 13,5, La Gomera; 44, La Palma y 12,1, El Hierro. Lanzarote fue la única donde creció la riqueza, con 83,6 millones.