El comercio electrónico sigue siendo un problema en Canarias. Las trabas en los trámites aduaneros, perjudican tanto a los compradores por internet como a las empresas isleñas que no pueden desarrollar su actividad.

La solución que han encontrado los empresarios, pequeños emprendedores y autónomos en su mayoría, para poder seguir adelante con su actividad es marcharse e instalarse en la Península. El Ejecutivo regional les frena al no facilitar el comercio desde Canarias a la Península.

Según explican algunos empresarios, en Madrid se considera a Canarias como un tercer país, al igual que China, lo que conlleva una paralización de la mercancía, sumado al sobrecoste de tener que pagar el DUA, su IVA correspondiente y el factaje. El cliente tiene que pagar 20 euros de trámites aduaneros, lo que elimina la competitividad de estas empresas.

Para un peninsular comprar a una tienda canaria le acarrea los mismos problemas que comprar en un país de fuera de la UE, indican estos empresarios, que se sienten engañados por la Agencia Tributaria y el Gobierno de Canarias.