Con la nueva prórroga de los ERTE, todas las compañías deberán formar a sus trabajadores si quieren acogerse al expediente.

El nuevo mecanismo tendrá dos modalidades: los estructurales y los cíclicos, que se destinarán a situaciones más sistémicas como una crisis.

La renovación será automática hasta el 31 de octubre, sin necesidad de hacer ningún trámite y con las mismas condiciones que ahora. Pero la ampliación a partir de noviembre si deberá ser solicitada a la autoridad laboral y tendrá diferentes requisitos y descuentos.

Todas las empresas tendrán una exoneración del 80% de las cuotas de sus trabajadores en ERTE si ofrecen formación, independientemente de su tamaño. Si no lo hacen, la rebaja se reduce al 40% para las compañías que tengan más de 10 trabajadores, y al 50% si tienen 10 empleados o menos.

Se exige mantener el empleo de toda la plantilla durante seis meses y se prohíbe hacer horas extraordinarias, contratar nuevos trabajadores o repartir dividendos.