El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, se mostró ayer dispuesto a negociar el abono a Canarias de los 400 millones de euros pendientes del anterior convenio de carreteras que hasta ahora el Estado no reconocía como deuda. Esta cantidad se incorporaría a las anualidades del nuevo convenio firmado en diciembre de 2018.

Sin embargo, el Gobierno central está en funciones, por lo que no tiene capacidad para modificar el acuerdo vigente. El pago de los 400 millones queda a expensas de que haya acuerdo para formar Gobierno. En caso contario, todo quedaría pendiente en función de las nuevas elecciones.

Hay otros 500 millones de euros reconocidos como deuda de carreteras por el Tribunal Supremo que no están en cuestión, dado que el Gobierno estatal los asumió desde el principio. El problema para esta cantidad es que Hacienda los computa como superávit, lo que limita su uso a la amortización de deuda o a inversiones financieramente sostenibles. Canarias busca una fórmula que permita destinarlos a gasto social.