España es uno de los países con la calidad de empleo más baja entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El desempleo en los países de la OCDE llegó al 6,8% en 2015, lo que supone que hay 41,4 millones de personas desempleadas en su conjunto.

En la zona euro la tasa de desempleo se redujo en un año en 0,7 puntos porcentuales, hasta el 10,9%. Las mayores caídas en 2015 se dieron en España, con un descenso de 2,4 puntos, hasta el 22,1%, y en Irlanda y Eslovaquia.

España siguió siendo el país con más porcentaje de desempleados de los 34 estados miembros de la OCDE, por delante de Portugal e Italia, con tasas anuales del 12,6 y del 11,9%, respectivamente.

Los peores resultados corresponden a los apartados de seguridad del mercado laboral, que valora la probabilidad de pérdida del empleo y su coste para los trabajadores, así como el ambiente de trabajo.