El Gobierno pretende prorrogar un año más el Programa de Activación para el Empleo (PAE), que contempla la ayuda de 426 euros para parados de larga duración con cargas familiares. Habrá modificaciones para ampliar el número de beneficiarios.

Para los sindicatos CCOO y UGT, estos cambios no son suficientes. Sus pretensiones pasan por eliminar el requisito de cargas familiares, reducir de 12 a 9 meses el tiempo desempleado para poder acceder a estas ayudas o que sea compatible con las rentas mínimas que dan las comunidades autónomas, entre otros puntos.

El objetivo del plan era llegar a 400.000 personas, pero los datos indican que solo ha atendido a 217.721, de los que 140.139 han cobrado la prestación, lo que supone un 35% de esos potenciales beneficiarios.

Además, sólo el 18% de esta cifra, unos 25.000 desempleados, han causado baja en el mismo al encontrar un empleo

Los sindicatos ven insuficientes estas cifras y piden a Empleo que sea ambicioso en las modificaciones de cara a la renovación.