El plan especial de inspecciones del Gobierno de Canarias en el último mes ha constatado que casi una tercera parte de los contratos revisados son “fraudulentos” o inexistentes.

El objetivo de este plan es detectar y controlar las situaciones de explotación laboral que se producen en empresas del Archipiélago. Para ello, se han incorporado a las plantillas de inspectores de la Comunidad Autónoma 32 nuevos efectivos.

Los inspectores han actuado en base al trabajo previo de la Administración para localizar los “contratos sospechosos”.

Los casos que han aflorado hasta el momento han posibilitado ajustar los contratos a las horas que realmente hace el trabajador o que la relación laboral se firme cuando no existía.

Esta actuación ha levantado algunas críticas entre las organizaciones empresariales del Archipiélago, discutiendo los criterios de los inspectores.