Canarias ha perdido tras acabar este verano casi 500.000 turistas extranjeros respecto al pasado ejercicio, siendo este el primer retroceso registrado en temporada baja desde 2010.

El archipiélago acumuló 7.588.917 visitantes foráneos entre abril y octubre de 2018, una pérdida de 470.000 sobre el mismo periodo del año anterior (-5,8%). Sin embargo, las islas han logrado cerrar su segundo mejor verano de la historia.

Hay un dato ligeramente optimista: el turismo extranjero también cayó en el mes de octubre, concretamente un 4% interanual, pero lo hizo con menor intensidad que los tres meses anteriores.

Los hoteleros canarios dan por hecho que el descenso de la ocupación continuará en los próximos meses, pero confían en que no será tan abultado como el sufrido en verano.

De momento, el sector turístico sigue manteniendo el tipo por los precios que se negociaron al alza el pasado año.

El gasto total de los turistas en sus vacaciones en Canarias ha crecido un 1,9% en los diez primeros meses de 2018, hasta los 13.995 millones de euros. Pero en octubre cayó un 0,4%, hasta los 1.521 millones.