El parque de vehículos del Archipiélago canario es uno de los más envejecidos del país y, por tanto, de los más contaminantes. La Federación Regional Canaria de Empresarios Importadores y Concesionarios de Automóviles (Fredica) cree que para cambiar la situación deben continuar los planes de renovación y la aplicación de medidas fiscales para ir sacando de las carreteras los vehículos más antiguos y contaminantes.

La patronal del sector publicó ayer su informe sobre el ejercicio 2016. La puesta en marcha del Plan PIVE ha funcionado desde 2013 como revulsivo para la renovación del parque móvil, con la retirada de unos 50.000 vehículos durante su vigencia.

Fredica propone en su informe anual una prórroga del plan, que debería complementarse en las Islas con una rebaja de los impuestos.

Algo más de la mitad de los vehículos que circulan por las Islas tienen más de doce años de antigüedad. Los empresarios defienden la importancia de la renovación del parque para mejorar la seguridad vial y reducir las emisiones de gases. Canarias supera tanto la media nacional como la europea en estas emisiones.