El retraso medio en los pagos de las empresas canarias se sitúo en 21,35 días en el tercer trimestre de 2015, mientras el dato en el conjunto del país fue de 16,35 días.

Los retrasos, a pesar de haber marcado cifras mínimas, suponen un coste directo para el tejido empresarial de casi 1.600 millones de euros.

Además, los plazos de pago en los que las empresas hacen efectivas sus facturas se incrementaron en 1,46 días en términos interanuales, quedando en 96,21 días. El plazo medio pactado para pagar en el tercer trimestre fue de 79,85 días, 2,73 días más que en el mismo periodo en 2014.