El plan Juncker de inversiones de la Unión Europea no ha funcionado en las regiones ultraperiféricas, pese a su gran éxito a escala europea.

En el conjunto de la Unión, el Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas, la rama principal del plan Juncker, ha llegado a más de 700.000 pymes, ha movilizado 335.000 millones de euros y ha creado más de 750.000 empleos.

Sin embargo, ha pasado casi inadvertido por las nueve regiones ultraperiféricas. Solo se han puesto en marcha en las RUP siete proyectos con cargo al plan Juncker. En Canarias, el único es la metroguagua.

Esta situación llevó a las RUP a pedir al Banco Europeo de Inversiones un análisis para detectar los motivos de la escasa acogida del Plan Juncker en su sector privado. El resultado, presentado ayer durante la XXIII Conferencia de Presidentes de las RUP, achaca al reducido tamaño de las empresas del tejido productivo de las RUP el poco éxito del plan.

El BEI plantea ahora tres líneas de actuación para lograr que las pymes de las RUP puedan acceder a la financiación. Cada una de ellas debe crear una plataforma de inversión para gestionar las ayudas en su contexto específico. En el caso de España esa plataforma podría crearse a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Crear una línea de microcréditos sería otro mecanismo, y la tercera vía sería dotar de asistencia técnica los proyectos que soliciten financiación.

Todas las posibilidades están aún pendientes de evaluar.