El número de parados que perdió su empleo tres años antes o más aumentó en 121.300 personas en 2014, un 9,5% respecto a 2013, hasta alcanzar casi los 1,4 millones de desempleados, según datos publicados este jueves por el INE a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Así, los parados de muy larga duración sobre el total de desempleados con experiencia laboral previa alcanzó en 2014 el 27,4%, 4,3 puntos más que en 2013.

Los parados de muy larga duración aumentaron en 2014, en términos cuantitativos, desde 1.275.700 en 2013 a un total de 1.397.000, lo que supone un incremento de 121.300 desempleados.

La mayor parte de los desempleados existentes en 2014 procedían en su mayoría de situaciones previas de empleo. En total, a cierre del año pasado 5.090.600 parados tenían experiencia laboral previa.

De esta cantidad, el 47,6% dejó de trabajar en 2014 por haber finalizado su contrato, un 10,5% menos que en 2013. Otro motivo para terminar en el desempleo fue el despido. En total, 864.300 personas se vieron en el paro por alguna de estas razones, 245.000 menos que en 2013, el equivalente al 17% del total de desempleados con experiencia laboral previa.

Además, una de cada tres personas, el 36,7%, trabajó en 2014 al menos un sábado al mes, porcentaje similar al de 2013, mientras que el 4,5% trabajó un domingo al mes y un 17,1% lo hizo dos o más domingos (1,2 puntos más que en 2013).

Por el contrario, el 60,6% de los ocupados no trabajó ningún sábado de 2014 y el 77% ningún domingo.

El porcentaje de trabajadores en jornada nocturna subió desde el 12,5% de 2013 al 12,6% de 2014. Un 6,8% trabajó ocasionalmente de noche y el 5,8% lo hizo en más de la mitad de sus días laborables.

El 92,2% de los ocupados no trabajó ningún día en su domicilio durante 2014, mientras que el 2,6% lo hizo ocasionalmente y el 4,3% trabajó en casa más de la mitad de sus días.