Unos 17.000 vecinos de la zona turística de San Bartolomé de Tirajana están en riesgo tener que abandonar sus viviendas como consecuencia de la prohibición del uso residencial de sus propiedades. El Plan General de Ordenación supletorio del municipio estipula que las parcelas situadas en esta área no pueden ser utilizadas como primera o segunda vivienda por parte de sus dueños, con lo que quedan relegadas de forma exclusiva a su explotación turística.

El alcalde del municipio, Marco Aurelio Pérez, asegura, sin embargo, que los dueños no tendrán que abandonar los inmuebles.

Este documento ha sido elaborado por Gesplan, entidad dependiente del Ejecutivo regional con la colaboración de los técnicos del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.

Los vecinos temen la obligación de respetar el uso del suelo que establece este documento, apoyado principalmente en la Ley de la Renovación y Modernización Turística del Gobierno de Canarias. De no hacerlo, se enfrentarían a multas que oscilan entre los 30.000 y los 300.000 euros.

La preocupación vecinal hace prever que se produzcan unas 7.000 alegaciones. Los afectados pueden presentarlas en el Ayuntamiento y conseguir algún tipo de modificación en el documento definitivo del Plan General de Ordenación supletorio, que se mantendrá en exposición al público hasta el próximo 25 de septiembre, a la espera de aprobarse de forma definitiva.