La inflación creció en diciembre ocho décimas respecto al incremento interanual de noviembre, situándose al terminar el año en el 1,5%, la mayor tasa a cierre de año desde 2012.

El incremento se debe, principalmente, al encarecimiento de los carburantes, frente al abaratamiento del año pasado.

Pese al repunte de los precios en el último trimestre del año, el IPC lleva 42 meses sin rebasar el 2%.

La inflación comenzó el año 2016 en el -0,3%, bajando hasta el -1,1% en abril. Desde entonces comenzó a moderarse hasta alcanzar tasas positivas en septiembre (0,2%). A partir de ahí, el IPC se disparó 1,3 puntos.