El Gobierno ha rechazado el principio de acuerdo alcanzado ayer por los sindicatos de estibadores y la patronal Anesco sobre los aspectos laborales de la reforma del sector de la estiba.

Se rechaza porque el acuerdo pide la subrogación por ley de los estibadores y ayudas públicas para que las empresas compensen el distinto coste laboral que supondrán los estibadores subrogados respecto a eventuales nuevas contrataciones. Estas medidas son «contrarias a la normativa europea, al sistema legal de relaciones laborales y al sentido común», según el secretario de Estado de Infraestructuras del Ministerio de Fomento.

Tanto los sindicatos como la patronal Anesco, se mostraron sorprendidos por el rechazo del Gobierno al acuerdo sectorial, en contra de lo que venían manteniendo hasta ahora.

El mediador de las negociaciones, el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Marcos Peña, presentará mañana un acuerdo de mediación para reconducir la situación y analizar la posibilidad del acuerdo.