El Gobierno quiere subir la tarifa plana de los autónomos que comienzan su actividad para garantizar que éstos no abandonan el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos una vez dejan de beneficiarse de esta cuota reducida.

La tarifa plana actual para el primer año es de 50 euros mensuales. El Gobierno ha propuesto elevarla a 75 para los trabajadores autónomos no societarios y condicionarla a que éstos se mantengan de alta en el sistema una vez finalizado el periodo de bonificación.

El motivo, según la Seguridad Social, es que sólo el 30% de los beneficiarios de la tarifa plana se mantienen en el RETA después de su finalización.

En la propuesta, los periodos dados por cotizados se considerarían como media jornada si después de la reducción de cuotas no se está en el RETA al menos un periodo mínimo, aún por determinar.

La subida del salario mínimo interprofesional en un 22,3% contemplada en los Presupuestos Generales de 2019 implicaría que la base mínima de cotización de los autónomos aumentara también en la misma proporción. El Gobierno quiere evitar al colectivo un incremento, pero aclara que para obtener mejores prestaciones, los autónomos tienen que cotizar más.

En las propuestas del Ejecutivo, la subida de la cuota general sería de entre 40 y 50 euros mensuales.