El Gobierno canario sostuvo ayer en el pleno del Parlamento que hasta que no se consolide el crecimiento de la economía y haya una mejor financiación del Estado a la Comunidad Autónoma, no habrá rebaja fiscal importante, aplazándola hasta 2018, al final de la legislatura.

La consejera de Hacienda, Rosa Dávila, acusó al Gobierno de España de hacer unos presupuestos “muy expansivos” y “arbitrar una fiscalidad muy beneficiosa en un momento en que no se lo puede permitir”.

Dávila reafirmó que “este Gobierno bajará la presión fiscal por dos razones: una por efecto de la propia economía y la segunda porque en 2018 podrá hacer una rebaja fiscal con todas las garantías para mantener los servicios sociales básicos y ayudar al crecimiento económico”.

Además, cifró el crecimiento de la economía canaria en el 2,8% del PIB en 2016, subrayando que se debe cumplir con la estabilidad financiera y el techo de gasto. El presupuesto disponible garantizará la sanidad y la educación, y el cobro de la Prestación Canaria de Inserción, y atenderá de forma equilibrada a todas las islas.