Un estudio del Gobierno canario afirma que la mejor opción para abaratar los vuelos entre las islas y la Península es que el Estado se haga cargo del coste de las tasas aéreas por pasajero. Esto rebajaría las tarifas una media del 24%.

En 2016, el precio medio del trayecto entre Canarias y Península se situó en los 95,75 euros. Una vez aplicado el descuento del 50% de la tarifa en vigor, el precio para los residentes se queda en 47,9 euros. Si se aplicara también una bonificación del 100% de las tasas por pasajero, que representó en torno al 24% del precio final del billete, este se abarataría en 25 euros, por lo que el usuario acabaría pagando 22,9 euros.

Este sistema supondría un coste para el Estado de unos 42 millones de euros anuales, y permitiría que las aerolíneas sólo cobrasen a sus clientes las tasas aeroportuarias para después entregárselas a Aena, sin afectar a las cuentas de resultados de las compañías.

El estudio analiza otras opciones, aunque ofrecen menos garantías. Una de ellas sería elevar la bonificación por residente, actualmente en el 50%. La medida ya se aplica desde julio en los viajes por mar y aire entre las islas, que cuentan ahora con una bonificación del 75%. No obstante, esto abarataría el billete a corto plazo, pero no aseguraría que las tarifas bajaran en la misma proporción.