El Gobierno aplicará rebajas tributarias para las rentas medias y bajas y elevará los impuestos a las más altas. El conjunto de medidas alcanza los 3.144 millones de euros.

El llamado “impuesto de solidaridad” consistirá en un gravamen a las rentas superiores a tres millones de euros. Contará con tres tramos con un impuesto entre el 1,7% y el 3,5%.

En cuanto a las rentas bajas, los trabajadores que ganen menos de 15.000 euros estarán exentos de pagar el IRPF. Además, se eleva la reducción por rendimientos del trabajo hasta los 21.000 euros. Esto afectaría, en teoría, a la mitad de los trabajadores del país.

Los autónomos, por su parte, tendrán una rebaja adicional del 5% en el rendimiento neto de módulos. También se eleva del 5% al 7% la reducción para gastos deducibles de difícil justificación en estimación directa simplificada.

El tercer punto destacado es el Impuesto de Sociedades, que pasa del 25 al 23% para las pequeñas empresas.