El gasto en prestaciones contributivas, incluidos todos los tipos, ha crecido en Canarias en lo que va de año más del doble de lo que lo han hecho las cotizaciones sociales.

La diferencia alcanzaba a 31 de julio los 503 millones de euros en números negativos. Es decir, que en los siete primeros meses del año, la Seguridad Social canaria habría necesitado ingresar 500 millones más de los salarios de los trabajadores para poder pagar a los pensionistas isleños.

Las cotizaciones sociales han aumentado a lo largo del año en consonancia con la mejora del empleo, pero el gasto en prestaciones ha crecido mucho más. La tendencia es que ese desequilibrio entre ingresos y gastos vaya a más hasta final de año.

Entre enero y julio, la Seguridad Social recaudó en Canarias por las cotizaciones de los trabajadores un total de 1.657,7 millones de euros, 113,6 millones más que en el mismo período de 2017. En los mismos siete meses, el gasto en pensiones llegó a 2.160,6 millones de euros, 251,1 millones más. El incremento de la nómina de las pensiones en Canarias es un 121% superior al de las cotizaciones sociales. El Archipiélago es la cuarta región del país con la mayor diferencia de crecimiento entre los ingresos y los gastos.