El Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó sus últimas previsiones de crecimiento para la economía española, que tras crecer el 3,2% en 2016, se expandirá un 2,3% este año y un 2,1% en 2018. Aún así, el FMI ha advertido de que estas perspectivas “se inclinan a la baja”, principalmente por el impacto de factores externos.

La institución señala en su informe anual sobre España «la impresionante recuperación económica, fuerte creación de empleo y rápida corrección de los desequilibrios”. Pero también advierte de que “el ajuste es incompleto”, pues siguen existiendo debilidades estructurales, como un elevado desempleo y deuda pública y un débil incremento de la productividad.

El FMI recalca la necesidad de no dar marcha atrás en las medidas ya aplicadas y perseverar en la corrección de desequilibrios como la dualidad del mercado de trabajo y las altas tasas de desempleo, principalmente entre jóvenes y parados de larga duración.

En líneas generales, se destaca que la reforma laboral de 2012 ha contribuido a mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo en España, pero considera que deben hacerse más atractivos para los empresarios los contratos indefinidos.