antoniorodEstoy preocupadísimo ante la incomprensible irresponsabilidad de esta clase política, que nos está tocando padecer a toda la sociedad, en medio de una situación sociopolítica de extrema gravedad.

En mi humilde opinión, todo obedece al desconocimiento total de lo que significa democracia; en el artículo 1o de la Constitución Española se establece que los poderes del Estado emanan del pueblo español, es él por tanto el que elige a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Lo que están ustedes demostrando con su proceder, no aceptando lo que mayoritariamente ha decidido el pueblo soberano en el ejercicio de su libertad y después de analizar los programas que ustedes mismos nos han presentado, es que no admiten los resultados de la democracia. La irresponsabilidad ha llegado a su máxima expresión teniendo a nuestro país paralizado, obligándolo a repetir otras costosas elecciones, cuyos resultados empeoran a la mayoría de las formaciones políticas. En mi opinión, el pueblo ha castigado a todos los partidos irresponsables, dando más votos al que anteriormente había sacado mayoría, distanciándole más aún de la segunda fuerza, y a pesar de ello, son capaces, todos ustedes y una vez más, irresponsablemente digo, de no admitir la decisión mayoritaria del pueblo español, de quien emanan los poderes.

En democracia, señores, hay que aceptar lo que dice la mayoría.

Ustedes, los políticos, dicen que se dedican a esta actividad por vocación de servicio; sobre todo por ello están obligados a respetar la decisión que ha tomado la mayoría del pueblo español, permitiendo gobernar al que ha ganado y obligándose, desde la oposición, a vigilar que se cumpla con lo prometido en el programa para lograr el necesario bienestar del pueblo español, dueño absoluto de esta gran empresa llamada España.

No pueden ustedes, irresponsablemente, iniciar batallas que impidan y hagan difícil conseguir el obligado objetivo.

Estamos hartos de exclusión social, de pobreza y de que una gran parte de nuestros conciudadanos tengan que acudir a instituciones como Cáritas, entre otras muchas, para poder subsistir. Si no son capaces de entender lo que significa, márchense que la puerta está abierta. Nadie les ha llamado, ustedes se han ofrecido; por consiguiente, cumplan.

La mayoría no votamos porque seamos fundamentalistas; la mayoría votamos porque nos informamos y nos decidimos por lo mejor. Solo un par de datos, objetivos, proporcionados por Eurostat y la EPA.

Con Felipe González (socialista), el paro creció y nunca bajó del 15%.

Con Aznar (popular) disminuyó la tasa de Paro a «mínimos históricos».

Con Zapatero (socialista), se llevó el paro hasta niveles inaceptables.

Con Rajoy (popular), crece en 2012 y 2013 y disminuye desde entonces.

Aunque se alargue el artículo, entendiendo, claro está, que no soy la persona indicada, quisiera dar una pequeña explicación de esta situación de suma gravedad que dejó el Gobierno del Sr. Zapatero (socialista), cuando decide abandonarlo cuatro meses antes de su segunda legislatura.

Deja una deuda de casi el 70% del PIB. En esos momentos, la credibilidad a cero, y por consiguiente la Prima de Riesgo subiendo a niveles altísimos, así como los intereses, también altísimos, que pagábamos por la deuda. Se hablaba de varias decenas de miles de millones.

Paro, 5.500.000 de personas; pago de subsidios, también de varias decenas de miles de millones, que no cotizan en la caja de la Seguridad Social 36% salario; se consume menos y preferentemente low cost products, bajando la recaudación de impuestos indirectos (IVA, IGIC), y directos (IRPF), personas físicas en paro y empresas desaparecidas.

Funcionarios; se bajan sueldos y se quitan pagas extraordinarias. También inferior cotización en la caja de la Seguridad Social e inferior consumo IVA e IGIC e inferior IRPF, con unas estructuras que no podemos sostener.

Las cajas de ahorro (no bancos) que, según el Gobernador del Banco de España, Sr.Fernández Ordoñez (Socialista), dirigidas por políticos (de uno y de otro bando) sindicalistas, etc. (todos ellos expertísimos en temas financieros) desaparecidas, significaba el 50% del sistema financiero español. Se sanearon con decenas de miles de millones (dinero del FROB – Estado) y vendidas por el 10%.

No he entendido qué razones ha tenido el Sr. Rajoy para no dar al pueblo español la explicación, llegando hasta el último detalle, qué le llevó a incumplir su promesa de bajar los impuestos.

No bastaba lo de la herencia recibida, el engaño del déficit, las facturas pendientes en los cajones, etc.. No, Sr. Rajoy, con todo el respeto que me merece, usted estaba obligado a dar hasta el último detalle y las consecuencias que ello tendría, que no solamente le hacía incumplir con lo prometido sino que le obligaba a someter a este gran pueblo español a una situación ni esperada ni deseada. Soy consciente de que su gran deseo era evitar por todos los medios la intervención, pero ello no le liberaba de la tan necesaria explicación.

El Sr. Catedrático de Derecho Constitucional, D. Francisco J. Bastida, se permite decir que explicar el incremento de votos que ha obtenido el Sr. Rajoy no es cosa fácil, y encontrar argumentos para este repentino retorno de votos para sus candidaturas se antoja difícil sin hacer un juicio sobre la moralidad de sus votantes. A mí se me hace difícil buscar o hallar el calificativo que usted merece Sr. Bastida.

Opiniones como la suya, también pudieran desacreditar y desprestigiar al gremio al que pertenece si siguiéramos el criterio que esgrime.

Dice también en su artículo que el PP tiene una sólida base electoral, sociológica e ideológicamente vinculada a la derecha franquista.

Este comentario, sumado al anteriormente mencionado, merece un calificativo que mi respeto y educación me impide expresar, yo le considero indigno de pertenecer a ese encomiable gremio de la docencia.

Soy, Sr. Bastida, del año 29, nací monárquico, pocos años republicano, sufrí una guerra innecesaria, luego la postguerra, y seguidamente, y durante 20 años, alterné verdadera democracia (en Inglaterra, donde vivía) con franquismo, y solamente puedo decirle que en ambas grandes naciones trabajé con normalidad, con la única diferencia de que en España, mi tierra, conducía por la derecha y en El Reino Unido por la izquierda; el resultado es que me considero español de los de verdad y voto siempre lo que a mi entender es lo mejor para todos. Y hasta la fecha, no me he equivocado.

Por último, a D. Juan Fernando López Aguilar, también Catedrático de Derecho Constitucional en excedencia, hoy eurodiputado, me gustaría decirle lo siguiente: Solamente lea e interprete los recuadros que figuran en el artículo y díganos quien tiene el deber de reparar el daño que causaron a tantos, en tantas direcciones distintas, y en modo tan doloroso (su artículo de opinión del 4 de Julio de 2016).

Antonio Rodríguez Suárez, español nacido en Canarias.