El crecimiento turístico ha comenzado a frenarse este año.

Las Encuestas de Alojamiento Turístico del Istac confirman un ligero retroceso en los cinco primeros meses del año de los principales indicadores del sector.

Por ejemplo, los ingresos por habitación disponible (RevPAR) acumulan dos meses seguidos de descenso en relación al mismo periodo de 2017. Esta tasa se situó en mayo en 49,28 euros, un registro normal pero inferior al del pasado año, interrumpiendo varios ejercicios consecutivos de aumento en este periodo.

También cayeron en abril y mayo los viajeros alojados en establecimientos turísticos, en total más de 136.000 turistas.

Las pernoctaciones solo crecieron en Semana Santa, mientras que en enero, febrero, abril y mayo disminuyeron. En los dos últimos meses la caída ha sido de cerca de 109.000 noches.

Además, el 60,7% de ocupación que se registró en mayo ha sido el dato más bajo en dicho mes desde 2015.

También la estancia media se ha recortado en todos los meses.

Las previsiones apuntan a terminar este año con entre 700.000 y un millón de turistas menos que 2017, aunque las patronales hoteleras aún no ven motivos de alarma puesto que el destino ha tocado su techo y era inevitable empezar a bajar en cualquier momento.