El BBVA Research ha situado su previsión de crecimiento económico mundial en el 3,2% para 2016 y en el 3,5% para 2017, unas tasas históricamente bajas.

El informe destaca el peligro de que se mantenga el descenso de precios, desde mediados de 2015, de los activos financieros de más riesgo. Además, incide en que la etapa actual de crecimiento global es muy vulnerable a cualquier aspecto que pueda alterar la confianza de los consumidores e inversores.

La mejora de las economías desarrolladas, con un crecimiento en Estados Unidos del 2,5% y de la eurozona cerca del 1,8%, no bastará para compensar la desaceleración de las economías emergentes y en desarrollo, que suponen ya casi el 60% del PIB mundial.

BBVA afirma que el panorama global es “incierto y frágil”, debido a que el margen de actuación ante nuevos riesgos es escaso, por lo que la perspectiva de crecimiento es débil y con riesgos a la baja.

La recuperación gradual de los precios energéticos en 2017 también reduce la inflación esperada para el próximo año, manteniéndose en un promedio del 1,4%, alejada del objetivo de estabilidad de precios del BCE.

Respecto al precio del petróleo, prevé un ajuste a la baja durante el primer semestre de este año, seguido de una recuperación suave. A finales de 2018, el BBVA Research pronostica que los precios se estabilizarán en torno a 60 dólares el barril, nivel de equilibrio a largo plazo.