Las nuevas tecnologías están transformando el comercio exterior de Canarias, con la instalación de más empresas tecnológicas en las islas que venden fuera sus servicios. Sin embargo, su actividad no computa en la balanza comercial del Archipiélago.

El delegado en Las Palmas del Instituto de Comercio Exterior, ICEX, analizó ayer la situación comercial del archipiélago. Explicó que la balanza comercial actual se está sumando a nuevas tendencias de la economía, pero es incompleta porque solo computa los productos materiales y tangibles, dejando de lado las operaciones de servicios, que están creciendo con fuerza en las islas.

Entre ellos, están empresas de diseño de páginas web, de desarrollo de software, patentes, diseño y publicidad on line.

Las empresas de componente tecnológico y digital están creciendo de forma exponencial en el archipiélago y son las que más tiran de la economía, aunque no existe un registro de ello.

Según el delegado, las exportaciones de productos tradicionales están cayendo, como por ejemplo las exportaciones de tomate, que han pasado de 400 millones de kilos a unos 50 millones. Pero, al mismo tiempo, surgen empresas distintas con gran parte de contenido tecnológico.

El cambio se aprecia tembién en los mercados de destino. África ha perdido peso frente a Europa, Estados Unidos, Latinoamérica o Asia.

Las islas son muy competitivas como provedoras de servicios tecnológicos al tener personal muy cualificado y salarios más bajos que en otros países. Esta circunstancia está provocando que muchas empresas extranjeras se instalen en Canarias. Además, en el archipiélago se benefician de ventajas fiscales como la Zona Especial Canaria (ZEC), con una tributación más baja.

La conclusión para el ICEX es que Canarias se está convirtiendo en una región más de servicio que de producto a nivel de comercio exterior.