El Círculo de Empresarios de Gran Canaria cree que es un error convertir en residenciales zonas clasificadas como turísticas, y ha pedido un mayor control fiscal de los alquileres que compiten sin declarar impuestos con la oferta regulada.

El plan general de ordenación de San Bartolomé de Tirajana impone a los propietarios de apartamentos en suelo turístico la obligación de destinarlos a ese uso.

Los empresarios critican la competencia desleal que sufren hoteles y apartamentos dados de alta como turísticos de quienes alquilan de manera privada sus propiedades en esas mismas zonas.

El presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Agustín Manrique de Lara, opina que ese tipo de usos «ocupan suelo destinado al uso vacacional sin cumplir con impuestos y consumiendo unos servicios públicos para los que la zona no suele estar convenientemente dotada».

Solicitan la actuación de inspectores de Hacienda, para que aflore una parte de la economía que no tributa con el IGIC o el IRPF.

Para el Círculo de Empresarios, ese tipo de alquileres no declarados, además de ser competencia desleal, son también «una merma para los ingresos de la Hacienda Pública, un freno para la remodelación de inmuebles y un peligro para los turistas».