El Consejo Económico y Social (CES) estima que, al ritmo actual, no se conseguirá recuperar el empleo destruido en España en la crisis hasta 2021. Hasta ahora se ha recuperado la mitad.

En su memoria sobre la situación socioeconómica y laboral de España en 2017, el CES señala, entre los factores positivos, la buena evolución de la economía internacional, las favorables condiciones financieras o la mejora de la confianza de los inversores. Entre los riesgos destaca la retirada de los estímulos monetarios y su impacto en los tipos de interés, las políticas proteccionistas, la subida del petróleo, el brexit o la incertidumbre en Cataluña.

También persisten desequilibrios que ponen en riesgo la continuidad del crecimiento económico, como las altas tasas de desempleo, especialmente de los jóvenes y de larga duración; la segmentación del mercado de trabajo; el aumento de la desigualdad en la distribución de la renta, y el elevado nivel de endeudamiento público.