El aumento de las matriculaciones en el sector del automóvil, con un acumulado en los últimos dos años del 53%, originó el pasado ejercicio que por primera vez en tres años la rentabilidad de los concesionarios cerrara en positivo, en el 0,9%.

El incremento de la actividad y de las ventas permitió al sector aumentar sus plantillas un 13%. El pasado año los concesionarios crearon en el Archipiélago 670 puestos de trabajo. La mano de obra que emplea este negocio asciende a 5.120 trabajadores.

La cifra no recupera totalmente el empleo destruido en el sector desde la crisis, con más de 1.500 puestos de trabajo perdidos, consecuencia de la caída de las ventas en asi un 70% entre 2007 y 2012.

Para 2015 la previsión es que el empleo siga creciendo en el sector.