El representante de la empresa Parque Comercial y de Ocio La Mareta SL formalizó un acuerdo en mayo de 2003, cuando resultó adjudicataria de un concurso para construir un centro comercial, un hotel, aparcamientos y una residencia de la tercera edad en las parcelas P-1 y P-2 de La Mareta.

El Ayuntamiento lo anuló en noviembre de aquel mismo año, y el TSJC le acabó dando la razón a la empresa definitivamente en 2011, pero desde entonces ha intentado sin éxito recuperar la parcela e iniciar las obras.

Con el nuevo ejecutivo vuelve a intentarlo, solicitando, entre otras cosas, una indemnización por los daños causados a su empresa de 7.210.229,45 euros más los daños morales calculados en un 15% más. Esta cantidad se deriva de los contratos que tenía firmados con Lidl e Ikea y que ya vencieron.