El impacto de la crisis del COVID-19 en el mercado de trabajo de Canarias es contundente. El 43% de los trabajadores canarios ha visto como ha cambiado su situación laboral a consecuencia de la pandemia.

El 34% de ellos forman parte de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), según la encuesta de la empresa Servicios Avanzados de Opinión (SAO). Un 6% no han renovado sus contratos, mientras que un 1% ha sido despedido y un 2% ha tenido que coger vacaciones.

La hostelería es el sector más afectado por los ajustes en el empleo, con un 86% de sus trabajadores afectados por ERTE. La cifra sube al 96% contando los despidos (7%) y renovaciones de contratos no efectuadas (3%). Solo un 2% de los ocupados encuestados de este sector no ha sufrido cambios.

La construcción está en segundo lugar, con el 62% de sus trabajadores despedidos de forma temporal. En el comercio y la industria, la afectación es del 38% y 35%.

El ajuste de empleo temporal en el sector primario es del 43%.

Canarias lidera la destrucción de empleo desde el inicio del confinamiento, perdiendo más de 51.000 puestos de trabajo, un aumento del paro del 9,53%.