El concejal de Turismo y Promoción Económica de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Quevedo, se ha marcado un plazo de dos meses para definir el modelo comercial que se aplicará en la próxima temporada de cruceros.

Las grandes superficies deberán aportar datos que justifiquen la continuidad o el cambio del modelo actual, «con el que parece que nadie está de acuerdo», señala el concejal.

Quevedo indicó que ha llegado el momento de que todos los implicados se pronuncien, antes de tomar una decisión final sobre la libertad de horarios.

El debate debería estar zanjado a finales de junio, tras un periodo de diálogo con los distintos sectores implicados, que justificarán con datos la continuidad o el cambio de la situación actual, como el número de empleos creados o el número de clientes atendidos.

La fórmula que tiene mayores apoyos es la que limita la apertura dominical a las zonas de Triana, Puerto-Canteras y el centro comercial El Muelle, lo que implica que Las Arenas y Mesa y López se queden sin autorización a partir del próximo octubre.