La consejera de Hacienda, Rosa Dávila, ha afirmado que el cierre del presupuesto autonómico no supondrá recortes pero sí aplazar gastos hasta el próximo año si dejan de venir partidas desde el Gobierno central.

Dávila garantiza que el objetivo de este acto contable no supone que haya ajustes sino, al contrario, evitar que los servicios públicos sufran las consecuencias de la inestabilidad y el cierre presupuestario del Estado.

Afirma además que en el caso de que el Gobierno central no pueda liberar fondos por cualquier motivo, la Comunidad Autónoma tendría que hacerse cargo de las facturas. Las partidas y gastos contemplados en el presupuesto quedarían aparcados hasta el próximo año.

En este caso se verían afectados gastos que no se hayan comprometido y capítulos del presupuesto que no afecten directamente a los servicios públicos.