Los comercios están listos para el Viernes Negro, una fecha que en los últimos años ha incrementado las ventas de manera extraordinaria.

Antes de la llegada de esta tradición norteamericana, la campaña de Navidad se abría en el puente de diciembre, pero ahora los días de compras se adelantan casi una semana y se prolongan más allá de la segunda quincena de enero, coincidiendo también con las rebajas.

Los comerciantes tienen grandes expectativas en esta campaña, donde se concentra prácticamente la totalidad de las ventas del año.

Se espera incrementar entre el 3 y el 8% las ventas del año pasado. Y es que las previsiones apuntan a que los canarios gastarán unos 190 euros de media en el Viernes Negro, una cifra que se incrementará hasta casi los 400 euros al finalizar el periodo de rebajas.

Más de la mitad de las pymes canarias reconocen que es una oportunidad única de negocio (71%), 17 puntos más que la media nacional, y el 61% espera incrementar las ventas este viernes.

El 69% de los negocios canarios que participaron en el Black Friday el año pasado incrementaron sus ventas entre el 10 y el 25%.

Las ofertas van más allá del comercio. Todos los sectores se han sumado a esta nueva moda, aunque la tecnología es la estrella.

Esta campaña, además, provocará un efecto en las contrataciones. Según datos de Adecco, los contratos de Navidad subirán en las Islas el 4%, llegando hasta los 34.000 durante toda la campaña.