El presidente del Gobierno canario, Fernado Clavijo, prevé que en 2018 se generen entre 18.000 y 20.000 nuevos empleos.

Clavijo comentó las acciones de su gobierno para revertir los negativos datos económicos que se encontró cuando accedió al Ejecutivo en julio de 2015 y que han llevado a que los presupuestos de 2018 sean expansivos y los de mayor volumen de la historia de Canarias.

Lo primero que hizo su gobierno fue intentar mejorar la financiación de la Comunidad Autónoma reanudando las relaciones con el Gobierno de España, con lo que en 2015 lograron condonar el pago del extinto Impuesto sobre el Tráfico de Empresas (ITE), que supone 160 millones de euros al año y con los que ha creado el Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan).

Otro gran logro, según Clavijo, fue separar el REF del sistema de financiación autonómica, que ha supuesto 416 millones de euros en los presupuestos de 2018.

El presidente también destacó la puesta en marcha de la Ley del Suelo, que va a agilizar las inversiones bloqueadas por la maraña administrativa en la ordenación territorial, así como la aprobación del REF económico o las mejoras en la conexión del sector turístico y el sector primario, unas reformas estructurales “orientadas a generar empleo de calidad”.

Según Clavijo, las políticas del Gobierno han provocado un clima de “seriedad y confianza” en la inversión privada lo que propicia también un salto del empresariado hacia África.

Estas medidas ya se han notado en 2017, señaló, donde se ha recuperado la mitad del empleo que se llevó la crisis, se ha bajado la tasa de paro, la recaudación tributaria ha crecido un 17%, y se ha mejorado la financiación, con lo que se va a cerrar el presupuesto de 2018 con superávit.

Además, abogó por elevar la cuantía de las pensiones en el Archipiélago, las más bajas del país. La pensión media en Canarias es de 850 euros frente a los 1.150 euros de media del Estado.

El presidente defendió las políticas sociales que se acometerán con los presupuestos de 2018 para reducir la tasa de desempleo y de exclusión social, con medidas como los planes de empleo o los incentivos a la contratación, además de las rebajas fiscales para familias y autónomos.