El nuevo jefe del Ejecutivo canario, Fernando Clavijo, no se plantea incluir la ecotasa turística en su mandato, a pesar de que la llegada de visitantes, que en 2014 rozó los 13 millones, pueda suponer una tentativa de negocio para la mejora de los ingresos fiscales.

La consejera de Hacienda, Rosa Dávila, descartó esta idea: «Queremos que las empresas turísticas funcionen bien y tributen por ello, pero nada más». Además, explicó el contrasentido que supondría pedir al Estado la rebaja de las tasas aeroportuarias y que el Gobierno de Canarias crease luego una tasa turística.

Para Clavijo, la medida hundiría las expectativas de crecimiento del principal sector de la economía de las Islas.

La ecotasa estuvo en vigor en Baleares entre 2002 y 2003, recaudando unos 80 millones de euros, siendo derogada posteriormente. Nueva Canarias planteó recurrir a ella hace un año ante un nuevo recorte desde el Estado en los presupuestos canarios. Sin embargo, desde el nuevo Ejecutivo no se contempla esta posibilidad.