La ocupación hotelera en Canarias se encuentra en mínimos históricos, provocando un cierre masivo de establecimientos.

Se estima que en los próximos meses solo quede operativa entre un 10% y un 20% de la planta alojativa. Esto supone que solo mantendrán su actividad de 40 a 80 hoteles repartidos entre todas las islas.

Cerrar es la única vía que le queda a los empresarios para minimizar las pérdidas que vienen sufriendo desde marzo por culpa de la pandemia.

Además, las restricciones actuales hacen que no se esperen apenas turistas durante todo el primer trimestre del año. Se espera con cierta ilusión a Semana Santa.