El 56,3% de los trabajadores canarios, concretamente 457.888, tienen una preparación superior a la que requieren sus empleos. Los mayores de 45 años y los jóvenes menores de 30 son los segmentos que más sufren este desajuste.

La principal consecuencia de esta situación es la infrautilización de los recursos humanos y la percepción de una menor remuneración.

A nivel estatal, el 52,8%, 9,5 millones de empleados, presentan sobreformación, un 6,5% más que a mediados de 2007.

La creación de empleo desde 2013 hasta 2015 no ha venido acompañada de un aumento de la calidad. De los 58.450 nuevos puestos que afloraron en ese periodo en el Archipiélago, un 62,8% ha sido cubierto por personas sobrecualificadas.

El mayor desequilibrio se encuentra entre aquellos que poseen una formación media. En 2015 el 36,9% de los empleados canarios con estudios medios desempeñaban una ocupación básica. Además, el 8,4% con un nivel formativo alto ocupan puestos elementales y un 11,5%, empleos de dificultad media.

Por sectores, el del comercio y el de la restauración son los que presentan los mayores índices.