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Sr. Rivero: He de reconocerlo. Para mí, las navidades del 2014, serán unas de las más tristes de mi larga vida, y eso, para alguien que ha vivido más de ochenta Advientos, ya es mucho decir.

¿Se imagina usted cómo van a ser estas Navidadeslas 600.000 personas que residen en Canarias, y que viven en exclusión social (el 28.5% de los hogares canarios)?. En especial, las más de 180.000 personas de ese grupo que están viviendo  en la pobreza severa ( 4 de cada 10 familias canarias son pobres)?. En todos los indicadores de exclusión,  Canarias está peor que el resto del Estado, ( el 22% de los hogares canarios no pueden acceder a tratamientos médicos).

¿Se ha parado usted a pensar a qué se debe que esta gran región, que en el momento de la transición tenía casi pleno empleo, y que era una región atractiva, no sólo para los turistas extranjeros, sino para los nacionales,  esté en esta alarmante situación?, ¿no se da cuenta  de que todo esto se debe a que responsables de su formación política y de otras (porque siempre han gobernado en coalición con otros partidos, igualmente responsables) han adoptado medidas económicas, fiscales y sociales, que año tras año han ido colocando al borde del abismo a esta Comunidad Autónoma?

Usted, ahora Presidente de todos los canarios, no se da cuenta del daño que han hecho a esta gran región, del que son corresponsables también otros partidos políticos .  y casualmente en referencia al actual modelo, que lo importante no era meter la pata, sino saberla sacar cuanto antes. Desde  el año 1.993, y de forma obstinada, han venido planteando una y otra vez, el mismo modelo de desarrollo económico y social para Canarias, desoyendo  los fundamentos esgrimidos sobre la necesidad de cambio, así como las nuevas propuestas de reconocidas asociaciones empresariales, de reconocidos economistas y de profesionales de todos los ámbitos.

Se le han facilitado los datos económicos objetivos, que evidencian los resultados de  tener más de veinte años  el mismo modelo económico, datos que demuestran el severo empobrecimiento de nuestra región, la drástica bajada de la actividad económica (salvo el sector servicios, que es al único al que no se le inyectan millonarias cantidades de dinero cada año), la bajada del número de ocupados a pesar del incremento de densidad demográfica,….pero nada, seguimos planteando lo mismo.

Hace bien poco, un compañero de su mismo partido político, y de su misma isla, Carlos Alonso decía, en referencia al actual modelo, que lo importante no era meter la pata, sino saberla sacar cuanto antes.

También remarcaba, su compañero de partido, el error que había supuesto invertir tantas ayudas públicas sólo en dos sectores económicos, que no sólo no han crecido, desgraciadamente, sino que han decrecido, y por tanto concluía, que si esto era así,  después de veinte y tantos años, la estrategia estaba equivocada y habría que modificarla.

Me sorprende sobremanera tanto empecinamiento, y tanto oídos sordos, no sólo de usted, sino de todas las formaciones políticas con presencia en el Parlamento de Canarias,puesto que el nuevo REF se aprobó por unanimidad del mismo. También me sorprende que habiendo tenido más de dos años, sobre todo los últimos dos para hacer una propuesta (2013 y 2014), y habiendo tenido la oportunidad de oro, de apostar por el cambio de este pernicioso e ineficaz modelo, precisamente en la peor de las coyunturas económicas, la tiran por la borda, volviendo a plantear más de lo mismo, condenando a Canarias a seguir empobreciéndose.

Sr. Presidente, yo no soy una mente privilegiada, un avezado economista o un clarividente, pues este que le escribe, es un humilde bachiller, que sólo ha sabido crear  en nuestra tierra, empleo y empresa; pero es que cualquiera en su vida diaria, en su familia, en su entorno cuando introduce cambios que fracasan, que se arruinan, dan un cambio de timón, recuperan lo que les iba bien e introducen nuevos métodos que se adapten a las nueva circunstancias. Es tan elemental como obvio.

Pero lo obvio para la sociedad civil en general, debe suponer lo contrario para la clase política en general, y en especial para la Canaria.

Durante más de cinco siglos se demostró que Canarias evolucionaba bien cuando se le dotaba de instrumentos fiscales diferenciados del territorio continental español, el conocido diferencial fiscal (que procedían de los fueros y cuyo reconocimiento aún permanece en la Constitución). Se demostró que mientras mayor era el diferencial fiscal, mejor evolucionaban los sectores económicos y el empleo. Esto lo hemos demostrado reiteradamente hasta la saciedad, entonces ¿cuál es el interés en no recuperar esto, qué interés prevalece frente al interés general de Canarias?. ¿Acaso el mantenimiento de la Administración Autonómica y de las corporaciones locales canarias?. Es innegable el incremento de recaudación que ha experimentado el Gobierno de Canarias con sus propios tributos (sólo de Aiem han superado los ciento treinta millones de euros), como innegable es que la gestión de estos fondos recaudados no se ha realizado de la manera más eficiente, dada la cantidad de personas sin recursos que hay en el archipiélago y desempleo. Pero es que además, el cambio de modelo no perjudicaría al mantenimiento de la Administración, ya que se ha demostrado que a mayor actividad económica, más empleo y más generación de recursos públicos y privados en nuestra sociedad.

No es tolerable que con la situación de Canarias se vuelva a plantear un modelo económico y fiscal para las empresas eminentemente. Canarias necesita un REF para toda la sociedad, para las personas físicas y las jurídicas, pues todos soportamos más de seis mil millones de euros de coste de insularidad y lejanía, y por tanto, todos debemos ser compensados. La única manera de que Canarias, los canarias tengamos garantizado el principio de igualdad con el resto de los residentes en España, es que nos compense esta cantidad, este coste, a través de la tributación, directa e indirecta.

Estas 600.000 personas, estas 180.000 personas, no pueden ser abandonadas a su suerte;no se les puede encomendar a las inconmesurablemente grandesONGs que trabajan en nuestro archipiélago y a los miles de voluntarios que cada día trabajan en ellas, el cuidado, la ayuda de estas personas. El auxilio, los alimentos, las casas o juguetes, la ayuda  material e incluso inmaterial de las mismas es responsabilidad del Gobierno.

 Y lo más grave no es depender de ayudas externas, sino que además se les están condenados a un horizonte sin ilusión , a un modelo incapaz de generar empleo para ellos, porque tampoco se permite generar actividad económica, no se desarrollan los mecanismos necesarios y proactivos de fomento de economía.

Sr. Presidente, cambie el modelo económico y social de Canarias ya, recupere el diferencial fiscal en la imposición indirecta, promueva una rebaja de al menos el 50% de la imposición directa, fomente el aprovechamiento de nuestras más importantes infraestructuras para poder aprovechar nuestra situación gepolítica (pero de verdad, no para los discursos o campañas publicitarias).

La gran solidaridad del pueblo canario atenderá en la medida de sus posibilidades alas personas a las que me he referido, el sector más debilitado de nuestra sociedad, en estas Navidades, estoy seguro de que nos volcaremos, pero insisto que es responsabilidad suya, y de la de todos los que tienen responsabilidad de gobierno cambiar las vidas de ellas.

En el anuncio de televisión de la Lotería Nacional de este año, el dueño del bar le pide a su vecino que no pierda la ilusión. Pues  yo le pido, Sr. Presidente, no que no pierda la ilusión, sino que Usted nos devuelva la esperanza, sobre todo, a esos cientos de miles de canarios que se encuentran mal pertrechados para vivir y en  desamparo. Canarias se merece tener esperanza.

Antonio Rodríguez Suárez
Español nacido en Canarias