La consejera de Turismo, Yaiza Castilla, reveló ayer que ha pedido al Gobierno central un plan de choque extraordinario para la economía canaria, teniendo en cuenta la previsión de que en 2020 se pierda un 80% de turistas.

Castilla indica que el turismo de Canarias depende en un 87% del viajero extranjero. Cree que los establecimientos de las islas tardarán un año en reabrir por completo.

El Gobierno de Canarias calcula que el sector turístico perdería 12.000 millones de euros de facturación, 3.200 de ellos en los hoteles. El impacto en el PIB canario sería de un 28%.

Canarias pide a Madrid alargar los ERTEs en el sector turístico cuando termine el estado de alerta, así como un plan general de viajes incentivados. Solicita también apoyo financiero e institucional para la actualización y modernización en materia de seguridad.

La consejera cifra en 20 millones de euros esta petición.