Canarias tiene un saldo fiscal positivo con el resto del territorio nacional de 3.569 millones de euros, el equivalente al 8,92% de su PIB.

Este dato recoge dos variables, la fiscalidad y los beneficios derivados del gasto público. En lo segundo el saldo es negativo en Canarias, en 864 millones, que se descuentan de los 4.433 millones de euros por ingresos fiscales que recibe el archipiélago, hasta los 3.569 millones de balanza fiscal positiva.

Madrid tiene un saldo fiscal negativo con el resto del territorio nacional por valor de 17.591 millones de euros, lo que equivale al 9% de su PIB, mientras que en Baleares la contribución asciende a 1.511 millones, un 5,8% de su PIB, y en Cataluña a 8.800 millones, un 4,5% de su PIB.

El grupo de las “receptoras netas” de recursos lo integran, además de Canarias, Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, Murcia, País Vasco y La Rioja.

Todos estos territorios aportan al Estado, vía impuestos de todo tipo, menos de lo que reciben como gasto público. Los respectivos superávits oscilan entre los 6.154 millones de euros de Andalucía y los 68 millones de La Rioja.

En términos per cápita, la comunidad autónoma que más aporta es Madrid, con 2.717 euros por persona.

Los ciudadanos que más reciben son los de Ceuta y Melilla (3.879 euros per cápita). Canarias recibe 1.690.

Como conclusión general, los saldos fiscales regionales se deterioran según aumenta la renta. Los territorios más ricos generalmente presentan déficits fiscales mientras que los de menor renta suelen tener superávits.