El presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, pese a que el Tribunal Supremo rechazó la medida cautelar reclamada por su Ejecutivo para paralizar la privatización de AENA, indicó ayer que «seguirá dando la batalla» para reclamar esas competencias tras la privatización del 49% de AENA, al considerar que esa venta es solo la primera parte del proceso y que los inversores privados tienen la convicción de que el siguiente paso será «poner los aeropuertos en sus manos».

El presidente recordó que el Gobierno solicita el traspaso de esas competencias a la Comunidad Autónoma, como prevé el Estatuto de Autonomía, porque el Ejecutivo central ha dejado de ejercerla, bajo su punto de vista, y reiteró que el transporte aéreo supone la herramienta más importante para el desarrollo económico y social de las islas.