La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias y las principales organizaciones agrarias del Archipiélago quieren acabar con la “competencia desleal” que supone la importación de productos de terceros países que no cumplen la normativa sanitaria europea.

Bruselas permite que lleguen a las Islas productos de países tropicales o subtropicales de Latinoamérica exentos del cumplimiento de unos requisitos fitosanitarios que sí han de respetar los agricultores canarios. Esto supone un lastre importante para el sector primario en Canarias.

El Ejecutivo y los representantes del sector quieren constituir un frente único de cara a la reforma de la Política Agraria Común (PAC). Las autoridades comunitarias estudian la posibilidad de dar otros cinco años de plazo a los terceros países exportadores para adaptar sus producciones a las exigencias europeas. Canarias se muestra cŕitica con Europa, a la que pide que los productos de terceros países cumplan la misma normativa que se exige aquí.

El consejero del área, Narvay Quintero, avanzó que las primeras reuniones en relación con la reforma de la PAC se celebrarán en Madrid los próximos días 27 y 28 con el comisario europeo de Agricultura. Posteriormente, la cita se trasladará a Bruselas. Quintero trasladará en ambos encuentros las demandas del campo canario, que pasan por un incremento de los fondos del Posei y por un Programa de Desarrollo Rural (PDR) “exclusivo” para las regiones ultraperiféricas (RUP), que dé cabida a singularidades como la lejanía del territorio continental.

También se ha planteado la posibilidad de pedir a Europa fondos para marketing agrario.