Canarias fue la quinta región española más afectada por la crisis entre los años 2008 y 2013, tras la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia.

El Consejo Económico y Social de Canarias (CES), en su Informe Anual 2014-2015, apunta que las comunidades “con menor incidencia de la crisis son también las que presentan mayor sincronía con el conjunto, cuentan con un mayor peso industrial, mejor dotación de capital humano, menor tasa de paro antes de la recesión y más apertura al exterior”. País Vasco, Navarra y Madrid se encuentran a la cabeza de este grupo.

El informe del CES constata que la recesión no ha afectado a todas las comunidades por igual. El sur de la Península, Castilla-La Mancha, Murcia, Canarias, Andalucía y Extremadura han sufrido un deterioro sustancial de su mercado laboral, por encima del norte de España, lo que se refleja en las tasas de paro y en la renta per cápita.

El presidente del CES señaló que actualmente tener trabajo no implica “salir de la pobreza”, porque se está creando un empleo “de baja calidad, con una precariedad enorme”.

Se plantean fórmulas para acelerar la salida de la crisis, centradas en más educación, mayor conocimiento y una empresa más competitiva y con un espacio en el entorno.