La deuda pública de Canarias cada vez tiene menos riesgos para el inversor. Tanto es así, que las Islas se han situado como el territorio más solvente de entre las 15 comunidades autónomas de régimen común, al margen de Navarra y el País Vasco.

Fitch y Standard & Poor’s (S&P), dos de las tres agencias de calificación más importantes del mundo, comparten esta valoración. Lo hacen, en buena medida, por el resultado del incremento de la recaudación por IGIC y la ejecución presupuestaria.

En la clasificación de Fitch, Canarias y el País Vasco son las dos únicas comunidades con una nota BBB+, que implica que su calidad crediticia es satisfactoria, es decir, que ambas autonomías tienen capacidad para satisfacer sus compromisos de pago en tiempo y forma.

El Archipiélago también está en la cima financiera del Estado a juicio de S&P, que además suma a Galicia.

En la práctica, esta consideración supone que los potenciales inversores tienen una garantía de solvencia en el caso de adquirir deuda de la Comunidad Autónoma. Cuanto mejor sea la calificación crediticia de Canarias, menor riesgo tendrán los títulos de deuda para el inversor, permitiendo a las Islas financiarse en los mercados a un menor coste.

Cabe destacar que la nota máxima a que la puede aspirar Canarias depende de la máxima de España, ya que nunca podrá ser superior a esta. De no ser así, la nota del Archipiélago sería incluso superior.

Las agencias valoran en sus informes el equilibrio presupuestario, la gestión financiera y la mejora económica.

El análisis de Fitch destaca el incremento de la recaudación propia como uno de los elementos clave para obtener esta puntuación.